|
Cuando los expertos discuten sobre gustos, están limitados a cuatro sensaciones básicas: dulce, ácida, amarga y salada.
Dulce es el sabor que tiene, por ej., la solución de una cucharada de azúcar diluída en agua; ácida es el de una solución de agua y limón; amarga, el de una solución de agua y café, y salada, el de una solución de agua y sal.
Cuando se describe el gusto de los vinos, las palabras más usadas son, por lo general, dulce, ácido y amargo.
Los vinos dulces son aquéllos que tienen un sabor similar al de una solución de azúcar.
Lo opuesto a "dulce", en la terminología del vino, es seco, que significa que carece de azúcar.
Ácidos son los vinos que tienen un tenor agradable de acidez, transmitido por los ácidos del vino.
Astringencia o amargor es una característica en vinos fuertemente desagradables al paladar y es causada en buena medida por los taninos contenidos en el hollejo. Los vinos tintos suelen presentar un suave rasgo de astringencia y los blancos usualmente carecen de ella.
Son vinos "balanceados" aquéllos en los cuales el azúcar, la acidez y el amargor o astringencia guardan armonía.
- Cómo Describir el Gusto de los Vinos
Ningún vino puede ser descrito como "dulce" o carente de azúcar, o como "ácido" o carente de acidez, o como "astringente" o carente de astringencia. Sólo es posible describir el vino sobre la base de aceptar la relatividad que tienen estos conceptos aplicados a la degustación. Por ejemplo, un vino puede ser "seco, ligeramente ácido y agradablemente astringente".
Ahora, si pretendemos profundizar más en cuanto al gusto del vino podemos encontrar infinidad de matices como los que veremos a continuación:
Descripción:
- Inicio: plano, blando, suave, redondo, vivo, mordiente, ácido fuerte.
- Evolución: amplia, potente, generosa, tánica, plana, ácida contínua, franca, fresca, nerviosa.
- Final: tánico, ácido, salado, agrio, metálico, abocado
Estructura:
armoniosa, potente, concentrada, típica, amplia, redonda, untuosa, aterciopelada, pesada, grosera.
Taninos:
duros, amargos, ásperos, astringentes, suaves, sedosos, densos.
Acidez:
ácido, verde, nervioso, vivo, fresco, plano, fuerte.
Sabores de boca:
potentes, finos, groseros, sencillos, complejos, dulces.
Persistencia aromática:
nula, corta, normal, larga, infinita.
Defectos:
azufrado, grasoso, pasado, picado, oxidado, herbáceo.
|