Maconnais y Chalonnais

El Máconnais es cuna de un gran volumen de blancos de confianza y con un cierto nivel constante de calidad, pero que casi nunca son excepcionales. Sin embargo, en esta región encontramos la denominación Pouilly-Fuissé, que es otro de los grandes nombres entre los vinos franceses. El Pouilly-Fuissé es un vino más sutil que los de la Cote d'Or, pero cumple todos los requisitos del buen borgoña. Otros buenos caldos de esta zona son los de St. Verán y Pouilly-Vinzelles.
El Chalonnais es un distrito muy pequeño que produce vinos de calidad uniforme, tanto blancos como tintos. El Chalonnais es otra de las zonas que hay que tener en cuenta cuando se busquen buenos vinos a precios razonables, aunque muchas veces las denominaciones Cóte-Chalonnaise o Chalon-Sur-Saóne no aparecen en las etiquetas.
Beaujolais
El Beaujolais difiere de los demás borgoñas en varios aspectos. En primer lugar, el distrito produce tanto vino como el resto de la borgoña en su totalidad. En segundo, la tierra está mucho más alta que la Cote d'Or y su clima es un grado más meridional. Y en el tercero, la uva que se usa es la Gamay, que ha desaparecido prácticamente del resto de la Borgoña, pero que allí crece gracias al suelo granítico.
El sistema de clasificación es más sencillo y menos elaborado que en otros lugares. Hay más de sesenta aldeas en la zona y, para poder llamar Beaujolais a su vino, basta con garantizar que alcance a un 9% de alcohol; con un 10% entran en la categoría de Supérieur. Los vinicultores están muy habituados a incorporar azúcar en el proceso de fermentación, así que la graduación alcohólica requerida no es difícil de conseguir.
En la parte norte del distrito existen treinta y cinco aldeas, cuyos vinos se consideran más destacados en su carácter regional y llevan la denominación de Beaujolais-Villages. En términos relativos, son cosechas de segunda categoría, si bien en el Beaujolais no existen oficialmente la primera y segunda cosechas.
El nivel mas alto lo ocupan nueve pueblos que tienen denominaciones propias y son Grand cru: Juliénas, St.Amour, Moulin-á-Vent, Chénas, Fleurie, Chiroubles, Morgón, Brouilly y Cóte-Debrouilly. Estos vinos tienen más cuerpo y mejores cualidades de envejecimiento que los demás Beaujolais. Su sabor suave, dulzón y auvado cobran nuevas dimensiones después de unos meses en la botella.
El Valle de Loira
Las zonas de cultivo de la vid del Valle del Loira se extienden desde el Atlántico, cerca de Nantes, unos 900 kilómetros hacia el este, hasta la ciudad de Pouilly-sur-Loire, que dista apenas 120 km. de la Cote d'Or. Por ello, el carácter de los vinos del Loira es muy variable. En la desembocadura del río, el muscadet se ha impuesto como uno de los blancos importantes de Francia. Es ligero, seco, pero bastante suave, y excelente para acompañar pescados. En cambio, más cerca de las fuentes del río, los vinos de Pouilly y Sancerre tienen ese carácter típico debido al aroma que la uva Sauvignon le imparte, que es como una vaharada de pólvora. El Pouilly-Fumé es el mejor de estos vinos. El Pouilly sur-Loire se hace con uva Chasselas.
Anjou y Turena
En el curso central del Loira se producen unos vinos que, en su mayor calidad son suaves; no tienen un sabor pleno y abrumadoramente opulento, sino una delicada frutalidad y un toque picante. El de Anjou, exquisitamente perfumado. Pero Anjou es la patria de excelentes vinos blancos. Los mejores son los de Savennierés, en Coteaux de la Loire. El Quarts de Chaumees, posiblemente, el vino más suave de la región y el Bonnézeaux el más asombroso.
Los tintos del Loira proceden de Chenon, Bourgueil y St Nicholas de Bourgueil. Son muy ligeros, frescos y se los puede enfriar, con buenos resultados.
La última zona importante del Loira es Vouvray. El vino de allí puede ser seco, demisec, dulce, "pétillant" o espumoso. El mejor de Vouvray es ligero, pero pleno, de notable fuerza y de una larga vida.
Alsacia

Esta curiosa región, replegada en el corazón de los Vosgos, en el margen francés del rin, pero en la ladera alemana de las montañosas, produce vinos excelentes, por lo general a precios también excelentes.
A diferencia de los demás vinos franceses, se los denomina por la uva de que están hechos y no por la región de donde proceden. No es sorprendente el hecho de que las uvas, en su mayoría sean variedades alemanas: Riesling, Gewurztraminer. Las uvas Muscat, Pinot blanc y Pinot gris (o Tokay de Alsacia) son menos comunes.
Los vinos resultantes no se parecen, en realidad a los alemanes dado que son mucho mas secos y de más cuerpo pero también difiere mucho de los demás vinos franceses. Pocas veces produce Alsacia grandes cosechas, pero el sabor penetrante y la naturaleza sencilla del vino lo hacen un excelente compañero de la cocina alsaciana, típicamente pesada.
La principal zona de producción se encuentra entre Guebwiller y Ribeauvillé. Los vinos son, sin excepciones, blancos e invariablemente secos y fuertes.
Chateaneauf Du Pape
El gigante más meridional de la viticultura francesa. Está situado entre Avignon y Orange. Sus viñedos son notables, porque parecen carecer de buen suelo. Las cepas parecen crecer en medio de rocas redondeadas, y no se ve tierra a simple vista. Sin embargo estas breñas mantienen la humedad del suelo en los años secos y hacen las veces de calentadores nocturnos, permitiendo que las viñas gocen de calidez prolongadas. El vino de la zona es el más fuerte de Francia -puede alcanzar un 15% de alcohol-, y no sólo en sabor, sino también en cuerpo y sabor. Algunas de las mejores explotaciones que se las llama "Cháteaux" o también "Domaines", producen también un vino muy oscuro y de lenta maduración. En ciertos viñedos se producen vinos de maduración más rápida que en un par de años se encuentra listo para ser bebido, pero no son comparables a los de larga maduración.
Otros Vinos Franceses
Los vinos de las otras regiones francesas (excepto Champagne), especialmente la Provenza, el Jura, el Languedoc y el Rosellón, son en su mayoría vinos ordinarios o VDQS. Pero, como siempre sucede, hay islas de calidad. Los vinos provenzales son rosados y fuertes siendo los mejores los de Cassis.
Los de Jura y Sabolla no suelen encontrarse fuera de Francia, pero los que visiten el país y los caten los encontrarán poco comunes. El mas respetado de los del Jura se llama "VIN JAUNE" (vino amarillo) y puede añejarse mucho tiempo. El mejor de esta variedad el Cháteau Chalón, que se almacena con circulación de aire por varios años. En la superficie se le forma una nata de fermentos, y, así, la lenta oxigenación le da un color amarillo oscuro.
Los vinos blancos de Saboya son totalmente incoloros, con un sabor agradable claro y suave. Los mejores proceden de Crépy y de Seyssel, teniendo estos últimos una variedad espumosa especialmente buena.
Los de Languedoc y Rosellón, con muy contadas excepciones, son bastante insulsos. El blanco de Clairtte-du Languedoc, y el tinto de Fitou, son los más rescatables.
Gangas Provenzales
Tradicionalmente, las zonas vinícolas del Mediterráneo han sido origen de un gran volumen de vinos baratos que se utilizaban como base para las mezclas de muchos comerciantes, que luego se vendía bajo denominaciones controladas. Con las nuevas reglamentaciones VDQS, las cosas comenzaron a cambiar y empezaron a aparecer muchos vinos de carácter regional. Hoy día gran parte del vino de la región de provenza se vende bajo denominaciones VDQS y han sido, muchos de ellos, ascendidos al nivel de Appellation Controlée.
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